Bendito Insomnio

Hola amigos, tiempo sin aparecer, y es que este verano estuvo dedicado al trabajo, así es , ya que se dió la posibilidad de concretar el tan anhelado sueño de la casa propia, mi gran sueño pendiente y sobre el cual se hacía imposible de adquirir con los precios de locos en antofagasta, pero surgió la posibilidad de construir el segundo piso en la casa que era de mis suegros de modo que ayudado por el Walter y el pato, mas algunos amigos ns dimos a la titanica tarea de construir mi casa.

Claro que lo primero era demoler, de vacaciones nada...



no me imaginaba lo agotador de esta etapa, de pesca... muy poco, algunas arrancadas cortas de un par de horas por acá no más, embobado con la pesca de vinilos



y seguíamos demoliendo

hasta que por fin empezábamos a tirar fierros


de pesca...solo para parar la olla, aunque me agarro totalmente el mundo de los vinilos, se vuelve muy entretenida la pesca

la primera respetable con vinilo

 

mientras tanto.... no tengo un techo donde caerme muerto...pero empiezo a tener un piso

y seguimos ganando práctica con los de goma

sin dejar de lado la pesca a distancia

Al lenguado me ha costado tomarle la mano con estos señuelos

y se me fueron las vacaciones, obviamente había que celebrar los tijerales

 

y la casa poco a poco va tomando forma

Cómo se fueron las vacaciones, y cada cuál entró a sus obligaciones laborales, solo nos juntamos los sábados a trabajar en la casa y ayer fue muy intenso, una larga jornada hasta las 9 de la noche, pero avanzamos mucho, una ducha y a la casa, imposible levantarme temprano para ir a pescar, pero anoche me paso algo muy extraño, quizás un mal rato, el stress o una redbull muy tarde, me dio un insomnio brutal, no pude cerrar un ojo en toda la noche, pensaba y pensaba, me daba vuelta para un lado y para el otro, 6:40 de la mañana me levanto, tomo mis cosas de pesca y me largo, tenía que estrenar el daiwa caldia 3012h que me acaba de llegar.

sin mirar muchos los pronósticos sabía que estaba medio revuelto, opte por equipo pesado, la daiwa jigcaster, el caldia y un set señuelos longcasting, sinking, chispas y cómo no, unos vinilos. Llegué justo al alba, estaba bien revuelto, desde la roca quedaba muy atrás, así que opte por lanzar desde la playa, la distancia que necesitaba era muchas, unos 60 metros, lo que dejaba fuera a todos los vinilos, como amaneció nublado opte por un señuelo que adquirí hace poco pero se conoce hace rato, la duo beach walker axcion en un color fucsia muy llamativo, este señuelo tiene un nado muy herratico y frenético, baja bastante pero es fácil regularlo en profundidad, logra grandes distancias y era el ideal para el escenario que se me presentaba.

al tercer lance, calculando siempre dejarlo detrás de la ola, y esperando que bajara al menos dos metros, vengo recogiendo ya muy cerca de la orilla cuando dos golpes sutiles me indican el pike, clavo y se me viene a la orilla, pegado a la roca de la cabecera norte de mi querida playa amarilla, con el oleaje se formo un canalon de unos 2 metros de mucha corriente, la corvina se metió por el borde, si hubiera estado parado sobre la roca me hubiese generado muchos problemas pero cómo estaba en la arena prácticamente la tenía de forma paralela a la orilla, no arranco pero se aferraba a cada resaca, sin salir nunca hacia adentro, bien rara la pelea pero se notaba poderosa y yo con temor a doblar esos débiles triples clásicos de duo, el pomo sobredimensionado de la manilla del caldia me invitaba a pelarla y apurarla pero preferí aguantarla por unas 4 o 5 olas hasta que finalmente empezó a ceder, pero seguía sin botarla ola al punto que casi me impacienta, finalmente la cobre, 6,2 kilos

sin variar de señuelo salieron dos o tres pero más pequeñas, entre un kilos a kilo y medio, todas devueltas pero al bajar un poco el nivel del mar la axcion se empezó a enterrar en la orilla que es donde había más actividad, por lo que opte por algo que me entregara mas flotabilidad y quien más que la clásica koster.

no paso mucho rato cuando paff, y una arrancada bonita, buena pelea dio la segunda, está vez con la típica arrancada de la corvina, andaría cerca de los 3 kilos porque esta no la pese

luego aprovechando esa exquisita flotabilidad de la koster cobre unas 4 o 5 más, pero cada vez más pequeñas, una mañana muy entretenida y un estreno envidiable para el caldia

hoy tengo que acompañar cómo todos los meses a mi madre al cementerio a visitar la tumba de mi papá, se va a alegrar cuando le lleve pescadito fresco, reconozco que una parte la pone la experiencia, otro los equipos y porque no, una ayudita del más allá

ya me la estaban pidiendo, la foto de la cábala

y a filetear se ha dicho.

saludos y buena pesca para todos amigos

por Mauricio Hernández Aliaga