la mítica amarilla

Hola amigos, tiempo sin reportar, tiempos de locos se viven en Antofagasta, desde finales de febrero hasta hoy las condiciones marinas no responden a patrones historicos y nos tienen a todos sorprendidos, generalmente en verano con la llegada del fenómeno del niño, se daban ciertos patrones, la pesca de corvina y lenguado se daba muy bien hasta diciembre, en donde aparecia el fenómeno con todo su esplendor, las corvinas se iban juntos con los escasos cardúmenes de anchovetas, pejerreyes y sardinas, aparecen los dorados (serviolas) y las palometas (mahi mahi), el mar se embravecia y se llenaba hasta el último centímetro de arena con las famosas medusas, además con el aumento de la temperatura florecia un alga marron que cambiaba drásticamente la visiibilidad debajo del agua, son tiempos difícil en verano para la pesca si le sumamos un sol implacable.

 

 

Durante febrero ese patrón se mantuvo, ya más conocedores de la técnica shore jigging la pesca del bonito se hizo masiva e incluso con el uso de popper y señuelos se reportaron varias capturas de dorados, una pesca muy entretenida

 

 

Pero a finales de febrero paso algo muy extraño, el agua se mantuvo fria, no aparecieron las medusas ni el alga roja, llegaron muchos cardúmenes de peces pasto, muy cerca de la orilla, los dorados aún rondan, las corvinas no se fueron, es decir, mucha actividad costera, en una de esas salidas post marejada no pude dar con el pique de las corvinas pero cómo premio de consuelo entre medio de los huiros encontre una cámara, que luego de revisarla y darme cuenta que llevaba dos meses sumergida, con parte de sus circuitos oxidados que previo cambio de bateria la pude hacer funcionar y estrenar en una salida de pesca.

 

 

 

 

Y la mítica playa amarilla se hizo popular.

 

entre a trabajar a finales de febrero, muy seguido y directo a mi facebook me llegaban reportes de grandes capturas de corvinas, era gente nueva, que primera vez pescaba y publicaba orgullozo su hazaña, y luego otro y otro y otro, lo que genero una bola de nieve de pescadores que querian su cuota, así playa amarilla era un hervidero de gente pescando, muchos de los cuales no conozco pero que me alegro de sus capturas, cómo solo podía asistir los fines de semana el tema era aún más critico.

 

sumado a eso se empezó a repetir una constante, en la madrugada densos cardumenes de caballas atacaban sin piedad a los pejerreyes y cuanta chispa o señuelo pusieras en el agua, era increíble, de 100 tiros, 102 caballas fuera, así era imposible tentar a una posible corvina, este video muestra este escenario en el debut de mi cámara, la Jonas:

 

https://www.youtube.com/watch?v=KkyOa6p2yoE

 

Luego el cardumen se disipaba a eso de las 10 de la mañana y era el turno de una que otra chancha que ante las decenas de señuelos rondando en el agua tarde o temprano iba a decorar un muro de facebook. algunos afortunados que pueden disponer de su tiempo durante la semana tuvieron la suerte de estar en el momento y lugar adecuados, como el jonathan y el tomacho, y vieron cómo entró el cardumen de dorados hasta la orilla misma y con sendas capturas vivieron la emoción de esa pesca.

 

 

 

Y así han pasado estos días, mucha pesca, muchos pescadores, totalmente ingrata para mi pero a la vez muy entretenidas jornada, piques incesantes de jureles, caballas y monos alegran la jornada y obligan a lavar con detergente el wader.

 

Este sábado acudí nuevamente a playa amarilla y la tónica fue la misma, decenas y decenas de caballas, un sol que molestaba a las 9 de la mañana y cerrar otra jornada de aceite y escamas, el domingo ya no me levanté.

 

Sin embargo ayer, todos en la casa andaban fuera y aproveche de ir un rato de soltar tensiones con algunos lances, llego a las 7 de la tarde, me queaba una hora de luz,  la roca dle lado norte copada con 10 pescadores, en la playa muchos surfistas y bañistas, dos exageradamente mariposones me hcieron reir mucho, solo al medio de la playa tenía espacio seguro y suficiente para no molestar a nadie, empiezo con chispas y nada, un mar muy movido, me voy acercando al lado norte, diviso un cardumen de peces chicos, cambio a señuelos. siempre es bueno elaborar una estrategia, está vez pense que mi alternativa era pasar el cardumen y caer bien pasado, pensando que con el mar movido si había una corvina iba a estar atacando desde adentro al cardumen y de esa manera tener más chances, por ello, aprovechando un espacio de calma, me meto bien adentro, con el agua a la cintura, pego el lance, pasa la ola y siento como miles de jureles chicos de unos 15 cms me golpean en las piernas, fue muy rara esa sensación, sentía cómo los pisaba al devolverme, veo la ola y esparce centenares de ellos en la arena, quede atrapado en la mitad del cardumen, al recoger la linea sentía como se cruzaban con ella y como se clavaban en el señuelo, vuelvo a lanzar, siento nuevamente jurelillos enganchados, tirones mas fuertes, y solo las cabezas de los jureles clavados en los triples.

No lograba engancha pero era tirones francos, fuertes, a ratos enganchaba pero se soltaban hasta que me ilumine y supe lo que eran...

jibias

 

esa forma de nadar a tirones, cómo las mantarayas y uno que otro tentáculo que quedo en el señuelo,, para este tipo de pesca en vez de triples se usan unas especies de coronas con puas, opte por no tirar al sentir el pique, dejar que se engancharan y recogerlas suave, hasta que por fin cobre la primera.

 

https://www.youtube.com/watch?v=-71ko1uJkgg&feature=youtu.be

 

Que animal más maravilloso, al tiempo que empiezo a ver entre la penubra de la noche que ya acechaba, cómo en el frenesí de alimentación algunas jibias quedaban en la arena, era algo cruel y bello a la vez ver cómo en la resaca cientos de jurelillos luchaban por volver al agua, y las jibias expulsando el agua en un agonico chorro se acecaban a la resaca.

 

Luego ya le tome la mano a la pesca de la jibia, cada tiro un tirón, se soltaba y otra atacaba y otra, la recogida con guante de seda y  apreciarla y devolverla.

 

 

 

 

ya era hora de volver, 9:30 de la noche, y un calor que me hacia transpirar en esta loca Antofagasta

 

 

 

Saludos y buena pesca para todos

por Mauricio Hernández Aliaga