Bendecido

Fin de semana de cumpleaños, el número 49, el segundo en pandemía, con la celebraciones aún con ese cargo de conciencia de que es imprudente y en vista que pasaba por esos bajones que bien retrata cuando silvio nos canta «Soy feliz, Soy un hombre feliz y quiero que me perdonen por este día
Los muertos de mi felicidad», hable con la blanca y me organice para preparar un té a mi vuelta de modo de irme a celebrar el cumple a la playa con los amigos más cercanos.

La invitación se hizo al grupo en general y aunque sabíamos que era poco probable que acudieran todos solo nos arriamos el ruben, Mario, Elvis,  Mario y yo, a cifuncho del viernes al domingo.

Hace ya varios años que no andábamos por estos lados, muchos recuerdos de buenas jornadas y un paisaje de ensueño, pero para acceder a esta playa se debe vencer el temido zig zag, algunas veces abordable otras bastante complicado con camionetas cargadas a tope.

Desinfar neumáticos y esta vez tuvimos suerte, pasamos sin grandes problemas

Hace rato que dejamos de pescar en playas full arena ante las pocas capturas, migramos a playas de piedra bola, huirales, zonas más agrestes.

Pero para mi esta debe estar entre las 5 playas más bellas de Chile, simplemente un privilegio poder tener la playa completa para nosotros.

El frio en invierno en esta zona es de temer y lo hemos sufrido en carne propia así que está vez veniamos más abrigados que hijo único.

Por atrás del cerro las formaciones de arenisca son simplemente espectaculares, además de tener muy buenos caletones para las mulatas y cabrillas , eso si hay que caminar bastante para llegar a ellos.

Entre tanta marejadas una breve pausa de mar tranquilo que justo coincidió con el fin de semana, pero estábamos cruzados con las mareas, las bajas al alba y ocaso por lo que se veía más tentador para el lenguado que la corvina, los pozones bien marcados y profundos.

Llegamos un poco tarde así que entre armar campamento y empezar a cocinar ya eran las 4 de la tarde y en invierno ya a las 7 está oscuro, había que apurar un poco si queríamos inaugurar la jornada con pesca.

Claro que estos cabros no se andan con cosas y el menú de inicio era nada menos que un pullmay.

Y tiene su ciencia, me designaron oficialmente limpiador de choros, sé que es una pega humilde pero si he de ser limpiador de choros voy a ser el mejor del mundo, relucinetes los dejé..

Cómo capas téctonicas, todo en su lugar, claro que hicieron cómo para un regimiento y éramos 5.

Pero este plato realmente es exquisito y vale la pena todo el esfuerzo en prepararlo.

Un poco ventosa la tarde así que salí con la vieja y querida gloomis para poder abarcar chispas de 60 grs si la cosa empeoraba.

Poca actividad se veía, ni un sólo pájaro, sin pique y cuando ya la letanía te empezaba a molestar paffft una lauchita para alegrar la jornada.

Pasó un rato y nuevamente cobraba, ya podríamos decir sartenero pero se fue de vuelta, tampoco quise tirar con pejerrey, al todo o nada, o salía uno bueno o me iba sin nada.

La tarde cayó muy rápido y no vino ese ansiado paffft, pero quedaba tiempo aún, especialmente el sábado en dos jornadas.

Harta madera trajo Edilberto para abrigar la noche, una ingeniosa logística y que mejor escenario para compartir la víspera del cumple.

Que placer disfrutar de una buena fogata, de esas cosas simples de la vida que disfruto mucho.

Gatito no dejaba de marcar tarjeta, es que ahora hay red en toda esta zona.

Con todo sino pa Q?, total para todo lo demás existe master plop.

Por suerte la noche no fue para nada fria y disfrutamos una agradable jornada hasta pasada medianoche.

Las mil historias del Ruben que nunca dejan de sorprender.

Tempranito a la pelea, el mario probando con pejerrey, los niños a los caletones de atrás,  yo directo al pozón del medio, esta vez con equipo señuelero, la yamaga Launcher 10-30 grs. con todo un arsenal de vinilos, señuelos y pequeñas chispas.

Pero pasaba la hora, las olas indicadas, buena visibilidad, sin viento pero no había pique, me empezaba a desilusionar, pero la pesca cuando no se da, porque cuando sí la adrenalina se apodera de tí y te olvidas de todo, del dolor de espalda, de la hora, etc, pero cuando no, me da tiempo para meditar, dejarme llevar por la música, recordar y siempre para mis cumpleaños y para el año nuevo me pongo melancólico, me acordaba mucho de mi padre, siempre el primer llamado de felicitaciones era de él, del dolor de no haber podido dedicarle más tiempo y atención en su última etapa, de lo irremediable de la partida, de lo mucho que me gustaría poder compartir con él  ese caballo loco de anoche y se lo pedí… tuquita, rajate con el regalo.

La jornada pasó con esa tónica, medio día y ya venía de vuelta, entre pozones probe a distintas profundidades, desde shallow cómo la duo tide minnow, pasado por el hirame minnow de shimano, la tsurinoya, la shore line y hasta los vibre pero nada, entonces probe con un vinilo storm de solo 30 gramos, el que tiene anzuelo fijo así que saca buenos metros de lanzamiento, recorriendo las zonas planas entre los pozones, que estaba separados cómo cada 60 a 80 metros entre si.

paffft y empezaba la pelea, con el equipo señuelero cambia la sensación sin lugar a dudas, línea #1.2 así que nada de trancazos fuertes, el carrete 3000 así que no tenía más que 150 metros, más que sufiente para cualquier escenario y en todo caso no era tan grande esta, pero al no haber olas la pelea era a muerte, no tenía potencia en la caña para vararla, no fueron carreras largas típicas de corvinas de rango medio, no estás fueron desplazamientos pegados al fondo, pensé en un lenguado hasta que la vi, lucho muy inteligentemente aprovechando los pozones para alejarse, con paciencia de chino  a pesar de toda la ansiedad por cobrarla, pero hay que aprender a controlar esos nervios iniciales, hasta que finalmente ya no pudo más, gracias papá.


Venía muy asegurada desde adentro y no tenía chances de soltar el anzuelo, tampoco obstáculos cómo rocas o huiros, la única falla posible eran nudos mal hechos, por eso es importante cuidar todos estos detalles en la previa.

Pal facebook, contestando cómo podía con la poca red que me llegaba los saludos de cumpleaños y los llamados telefónicos.

El Mario cayó en combate, y es que en realidad en este paseo dormimos muy poco, acostadas relativamente tarde, levantadas temprano y siestas muy cortas no daban tiempo para reponerse.

El menú del sábado nada menos que una paella, esta vez el maestro de ceremonía era el Ruben.

Pero el ceviche era sagrado cómo aperitivo.

El Edilberto se sintió sucio luego de subir el cerro con el gato así que fue a exfoliarse a la playa.

La cabeza bien abierta se fue al frito y el mario con el edilberto la chupetearon un buen rato.

Ceviche playero, así  me gusta, trozos grandes y al menos una hora marinando pero no en ese caldo de limon y encebollado que siempre se hace acá.

Y salió la paella, nunca había comido, excelente amigo ruben muy sabrosa, felicitaciones.

En esta salida no escatimamos en gastos, era una salida especial.

Agradecer el esmero de mis amigos, cuantas molestías se tomaron en organizar este paseo, muchas gracias y a todos los amigos que se tomaron el tiempo de saludarle por las redes sociales, no creo ser merecedor de tanto cariño, simplemente gracias.

Ahora si el cansancio pasó la cuenta y el viento de la tarde enfrió el ambiente pero yo estaba bendecido así que salí igual a hacerle frente, cuando ya estaba oscuro en el mismo pozón del medio paffft, bonita pelea y un lenguado pa la blanquita.

Sin fogata no hay playa.

Y sin asado no hay fogata, nuevamente el rubencio con un pollo marinado alegró la noche.

Jugando con el láser astronómico.

EL gato se puso onda Ovo.

Pero la noche traía mas sorpresas y el cumpleaños feliz con torta y todo, claro que con una vela medio particular.

Me dijieron que era para colocar la toalla nova pero no se no se no se.

Ya más tarde tuvimos una bonita visita de un pequeño zorrito, no se debe alimentar a los animales silvestres ya que luego tienden a acercarse a carreteras y a la gente y eso generalmente es malo para ellos pero cómo no enternecerse con este bello animal, le dimos de comer y beber, lamentablemente sufren mucho con los perros asilvestrados y su cantidad se reduce drásticamente.

 

A matar la mañana del domingo y luego recorrer algunas zonas en el viaje de vuelta pero en la tarde ya volvía a mover el mar, no obstante la suerte ya estaba echada por había por dónde mejorar la suerte, cero pique.

Casi al anochecer bajó una camioneta a la parte central de la playa, me dí cuenta que tenían problemas y no podrían salir por sus medios así que les ofrecí ayuda y los invité a tomar desayuno al campamento.

Muy simáticos, él ingeniero industrial de santiago y ella  Alemana trabajando en Viña, estaban bastante más enterrado a lo que estime a simple vista.

Pero nada del otro mundo, desinflar neumáticos, liberar los bajos atascados y empujar un poco.

Alegraron la mañana, buena conversación y un regalo extra.

La tediosa tarea de desarmar campamento, claro que los Tucanes tiene todo un ritual para desarmar el toldo.

Luego vino la lucha con aceite, así que mejor me alejé a ver las gaviotas un rato.

Todo un desafío cargar todas las cosas que trajimos, se veía difícil esa odisea.

Todos uniformados con sus botas, hay una historía detrás que mejor no cuento.

Ya casi pero el Ruben se tuvo que llevar mis cosas y unas sillas, ya que no había por dónde.

Quizás cuando podamos volver, hasta siempre playa querida.

En la vuelta pasamos a la picada del «lali» muy cerca de iscuñita peroya el mar golpeaba fuerte.

Además de la piedra bolas no te perdonaban calcular mal la recogida entre tumbos.

Una última parada en el mirador del cobre, un sitio precioso que lamentablemente ha sido vandalizado por los mismo imbéciles de siempre.

Un atardecer para atesorar, a 80 klms de Antofagasta, todo pavimentado y de fácil acceso, especial para mirar las estrellas y eclipses, anímense y vengan  vale la pena.

Eufórica estába mi bebé, me abrazaba y me besaba cuando llegué,  estaba anciosa por cantarme el cumpleaños feliz.

Además que se encargó de hacerle mantención a todos mis carretes, mi bebita linda.

Reiterar las gracias, soy bendecido de tener la familia que tengo, la familia grande y la chica, los amigos que me enaltecen y me hacen sacar pecho por considerarme su amigo, por mis muchos amigos de la pesca, que han sido cientos, los que tenido el placer de estrecharles la mano y a aquellos virtuales, a todos ustedes muchas gracias, fue un cumpleaños inolvidable y gracias al cielo por escucharme.

 

Saludos y buena pesca para todos.

 

Mauricio Hernández Aliaga – Mecano

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