Reencuentro Escualo 2022

Abril del 2019, la semana previa al encuentro se declara el primer caso en Chile de Coronavirus, hasta ese minuto íbamos al encuentro, 7 días después, la semana previa al encuentro, se declran dos casos en la Serena. Luego historia conocida, dos años de encierro, cuarentenas, pérdidas humanas, económicas, incertidumbre pero todo eso queda poco a poco atrás, cómo en los viejos tiempos y luego de dos años tengo el placer de salir a almorzar con mi madre y mi hermana, con el alma liviana por fin comienza el Reencuentro Escualo.

Las lukas estában congeladas, esperando el momento pero los costos se nos fueron al cielo, combustible, cabaña, supermercados, etc. Alrededor de un 35% más caro. Fue muy complejo todo el aspecto logístico esta vez.

Cómo ya es habitual mi casa es el punto de partida, el miércoles a las 11:30 era la cita a la espera de un largo de viaje de trasnoche para llegar al camping Oasis punto de encuentro del mayor eventro de la pesca recreativa en Chile.

Tristemente en esta oportunidad no nos pudieron acompañar algunos ilustres miembros del club, lamentando la ausencia de Mario Aravena., Edilberto Murillo, Walter Cordero, Juan Flores, Elvis Gajardo, quienes por diversos motivos de salud, laborales o personales no pudieron sumarse.

Tres vehículos, 9 asistentes, dos de ellos debutantes en estos encuentros y la aventura se inicia.

Siempre me da un poco de miedo en estos viajes largos, mal que mal mi viejo tanque tiene 23 años de uso, pero ahí estába en ruta, por suerte sin neblina y con buena compañia.

Lamentablemente la tradicional ruta Varilla – Paposo hoy se encuentra en pésimo estado siendo más recomendable tomar la interminable y monótona ruta 5 por 400 klms hasta por fin llegar al primer punto de reabastecimiento, Chañaral.

Algo que me encanta de estos encuentros es que al menos en el norte, en los largos trayectos la señal de celular se pierde constantemente por lo que en la primera parada, lo primero que uno hace es ponerse al día y publicar alguna actualización. Así uno se va enterando cómo otros equipos inician el viaje y se forma una sinergia muy entretenida. El team Marambio también de Antofa iniciaba ruta.

Y no solo online, en la ruta igual te encuentras con pescadores, nosotros nos cruzamos con el Hans a la altura de Vallenar, ellos venían desde Arica.

Desde el sur nuestro, zona central del país, se ponían en ruta los viejos crack de tantos encuentros anteriores, el Javito y el Sergio Márquez.

Tambien de Antofa pero haciendo la ruta de día Alex Henriquez y cia. iniciaban el viaje.

Segundo tramo hasta Vallenar ya con luz y las radios handy más activas.

Los tesoritos por primera vez se sumaban a un encuentro escualo, conocían la teoría pero esta vez iban a participar en vivo y en directo.

El daño colateral de las ausencias de los emblemáticos es que los vehículos eran a gasolina por lo que los costos se fueron a la nubes, al  punto de superar el cupo diario asignado a las tarjetas de débito.

Marcando tarjeta tempranito.

El clásico desayuno en ruta, a menos de dos horas del destino final.

Y por fin al destino soñado.

La ya clásica postal de cada encuentro.

La picada de los quesos de cabra, un imperdible de cada viaje.

El mirador, hasta acá el terreno es libre de vallas y cercas por lo que es habitual ver animales silvestres, en el mirador luego de cruzar el pequeño valle, se suelen reunir los animales que ya estándo cebados con los viajeros aparecen raudos en busca de comida fácil a cambio de una fotografía.

Las jirafas de planchita je je je, un bonito guanaco rumiaba indiferente ante nuestra presencia.

Acá me desmarco y esto lo digo a título personal, que estupidez más grande es seguir con la idea de instalar la minera Dominga, hoy de capitales Chinos, es quizás el último paraje natural del norte grande, teniendo tantas experiencias nefasta en mi querido norte con las externalidades de la minería, seguimos dándonos el lujo de aniquilar la escasa naturaleza que a duras penas sobrevive con proyecto que solo enriquecen a unos pocos, de corto plazo y con demasiadas influencias ocuras para su tramitación.


La fábrica de aceite, Olivas de Olivares, otra parada clásica de un excelente aceite extra virgen típico de la zona que vale la pena visitar.

Si tiene tiempo les hacen un pequeño tour explicando el proceso de producción que lo realizan ahí mismo, muy instructivo y ameno.

Arbequina una oliva del mediteraneo que se da muy bien en esta comuna de la higuera, muy distinta a las habituales de estos valles.

Uno de los costos que más subieron, a casi el doble de hecho fue la cabaña ya que la habían remodelado. Al llegar parecia otra cabaña en realidad.

Fácil alberga a 13 personas de forma cómoda.

Dos baños completos, cocina equipada, una amplia terraza.

Las piezas originales están tan cuál, con sus historias y anécdotas.

El comedor y el living son practicamente otra cabaña anexa.

Guardar la mercadería, encender el refrigerador y elegir cama.

Izado el pabelón del Stella damos por inaugurado el Reencuentro Escualo.

Algo especial tiene el camping Oasis, el entorno es muy agradable y su ubicación privilegiada.

El único punto negro fue la cocina, los quemadores muy malos por lo que optamos por cocinar a leña…. pero primero había que cortarla.

El menú del día un bistec a lo pobre, cocineros expertos teníamos de sobra con este trio.

Claro que ya eran cómo las 5 de la tarde y aún no salían los bistec.

Pero la conversa alrededor de la parrila era lo mejor de la jornada.

Un verdadero lujo disfrutar este almuerzo con esta rica comida y la mejor compañia en un lugar hermoso, que más le podemos pedir a la vida…. quizás uno que otro pescadito.

La idea del jueves era sacarse el viaje, al menos los choferes nos fuimos al sobre un par de horas, los tesoritos fueron a conocer la zona central del camping dónde se realizan las actividades oficiales, la feria de las pulgas, el comedor para la cena y las clínicas y por supuesto la piscina aunque estaba muy helado para intentarlo.

La actividad del jueves en la noche era un asado, bien regado para que lo sobrante se fuera a un ajiaco para el almuerzo del dia siguiente.

Cómo las actividades oficiales partían al día siguiente, fuimos recibiendo las visitas de los amigos que se vinieron antes al encuentro, en dónde la palabra Reencuentro no pudo estar más acertada, con el amigo Palomo, compañero ya de varias jornadas y aventuras.

Poco dejaron para el ajíaco pero algo se rescató.

Estába muy helado y humedo pero las ganas a mil.

El Pino y sus salidas.

Los Alex se sumaron un rato a la conversa previo saludo del pino.

Cómo a la 1 ya el frio se hizo muy molesto así que a la cama para inciar las jornadas de pesca.

No tan temprano tomamos desayuno ya que la llena estaba a las 10 , lo que me dio tiempo de ir al pueblo a comprar pan amasado, acompañado del queso de cabra que compramos a la entrada, un lujito.

Por supuesto la primera parada sería Mamani, coto ya clásico del Stella Maris.

En los náufragos y los choros estaba muy revuelto y para sorpresa de todos desde el mismo punta choros hasta el apolillado construyeron un muro que impide el acceso con vehículos a la orilla, alguna distante a más de un kilómetro del acceso peatonal, si bien es cierto entiendo la idea de limitar el acceso y proteger ciertas áreas pero creo que acá se pasaron tres pueblos, esto es adueñarse de un sector entregado en concesión y que sigue perteneciendo a todos los Chilenos.

La picada típica acá es con vinilos en los bajerios pero está vez no había pique cerca, así que intentando con chispa bien atrás logre la primera captura del encuentro. Listo el ceviche al menos.

Entre los bolones es bien entretenido pescar pero se hace dificil por tanta traba, entonces entran a jugar los señuelos de superficie(que no es necesariamente lo mismo que flouting), una divertida captura por supuesto devuelta de este lenguado con la antigua y ya legendaria cuchara oscilante krocodile de luhr jensen.

Mi amigo rubencio, en la planificación del club siempre lo considero autónomo, es decir el va por su cuenta en su camioneta y con su logística propia ya que cómo el mismo dice tiene sus mañas, pero está vez se vino igual que todos en el lote compartiendo vehículos , pieza y comida.  Con el paso del tiempo se asimiló muy bien al grupo y hoy en día es uno de los infaltables e incondicionales.

De mamaní pal fondo, se veía muy prometedor, bastante profundidad y un oleaje cómodo pero no hubo caso, dejamos la espalda en la playa y ni un sólo pique.

Por ahí alguna captura alegró la jornada,  un machuelo garabateado ya que estos peces no pican, pez de cardúmen bastante raro en el norte.

Ya cerca de la una pasamos a la única playa que aún mantiene acceso libre, el apolillado.

Don Jhony estrenando la katana en arena aunque la playa estaba bastante plana a esa hora.

Olvidado en la arena un animal print que le dio cuerda al pinito.

Luego pasamos a la caleta de punta de choros para averiguar si en la tarde salían jureles desde el muelle. Este lugar obliga a bajar dos cambios y quedarte pegado en esa sensación de relajo y tranquilidad.

Una larga conversación con un par de pescadores locales sobre el plan de manejo del loco, de la extracción de huiro solo el que bota la ola, las graves sanciones para el que no cumple. Sin lugar a dudas un ejemplo de organización y cuidado de la fuente laboral y del medio ambiente pero que ven seriamente amenazada con la instalación de dominga, la exportación de locos a Europa con el sello de parque nacional protegido en la práctica se pierde al instante que instalen la mina de hierro. Además me queda la idea de declaran un % quizás un 20% de la producción de las áreas de manejo para el consumo local, tenemos más de 4 mil klms de costa y consumimos muy poco pescado.

Otros tiempos de chanchas y trofeos, ahora con esta corvina feliz porque alcanzaba para el ceviche, ya volveran los tiempos de bonanza, o al menos eso espero.

Al tiempo que panchito se ponía manos a la obra con el ajíaco.

Un buen vinacho y un ceviche fresquito de aperitivo.

Cuando planificamos el viaje, a sabiendas que teníamos que limitar los costos y propusieron la idea de un ajíaco con lo que sobrara del asado anterior no estaba muy convencido pero realmente quedó muy bueno, nada que decir.

Se lució panchito, claro que volvíamos a almorzar cómo a las 5 de la tarde.

Viernes en la noche y la primera actividad oficial del encuentro, el registro de los asistentes, un cabrito al palo, la feria de las pulgas y la típica presentación de los club y team.

Cómo en casa siempre nos sentimos con la compañia y apoyo de los escualos, grandes amigos y compañeros de la pasión por este deporte.

La dupla de oro, el tiburón Pérez y el Palomo animando la fria noche del viernes.

Cómo almorzamos muy tarde no nos dio tiempo de descansar y ya antes de las 11 volvimos cansados a la cabaña a planificar la jornada del sábado, este año no fue el gato amarillo, sino que adoptamos al stelin que se tomó hasta el aceite de las papas fritas.

Para hacer participar a todo el grupo decidimos acudir a los roquerios de la caleta mamani para darle oportunidad a los pescadores de escollera de poder pescar de forma cómoda, luego a mitad de mañana volveríamos a las playas.

La picada del stella esta vez no quiso nada.

Pero más allá de la pesca este lugar vale la pena conocerlo y disfrutarlo, para los antofagastinos en particular un verdadero agrado ver algo de verde y sin basura.

Pasaba la hora y nada de nada, además la conversaciones se alargaban ya que en realidad no habíamos tenido oportunidad de conversar mucho más allá de un par de asados.

Cuando pafftttt panchito cobra una bonita corvina, que por algún rato compitió por el champions del encuentro.

Este encuentro es de pesca recreativa no competitiva pero igual se premia al champions, la mayor pieza del encuentro, ello genera cierta competencia entre algunos pescadores, que incluso en años anteriores hizo dudar de la validez de las capturas por lo que para este año se pedía grabar un video con la frase «reencuentro escualo 2022» para verificar la captura y luego revalidarla en el stand de pesaje.

Eso si a panchito no se le da lo de hablar en público y sacó un extraño acentro medio Peruano que nadie supo explicar.

Bonita corvina, la primera de Panchito.

Rematamos la mañana en la playa los naúfragos y los choros.

Bastante más expuesta lo que obligaba a lanzar lejos.

Por ahí nos íbamos enterando de algunas corvinas en torno a los 3 kilos, algunos lenguados y este raro para nosotros pejegallo.

Luego rematamos con una empanadas y en la espera me quedo mirando al Pino y le comento que lo encuentro parecido a alguien, no lo recordé en su minuto.

Esta vez el Patito se hizo cargo del ceviche.

Hasta la presentación le quedó buena.

Mientras el animal print flameaba a sus anchas.

El menú del sábado indicaba pescado frito pero ni la pesca ni la caleta pudo suplir así que recurrimos al plan C, una carne a la olla, está vez a manos del Jhonny, siempre con madera.

Asado del carnicero, un corte parrillero pero que el jhony con paciencia y experiencia preparó muy bien, muy sabrosa.

No hubo necesidad de estar pendiente de las comisiones de cocina y limpieza, cada cuál ayudó en lo que pudo y no se le cargó la mano a nadie, cómo debería ser.

Y ahí estaba el stelin con su oreja caída, siempre atento a lo que caía de la mesa .

Un soldado que cayó en combate, quizás que estaría soñando que apretaba tanto el control remoto.

Al igual que el día anterior, almorzamos muy tarde, alrededor de las 5 de la tarde lo que no nos había dado tiempo para ir a compartir al quincho central en dónde desde hace rato Chune y cia. ya tenía los corderos en el asador para la cena de honor.

Ya toda una clásica postal de los encuentros escualos, muchas gracias amigos por todo el entusiasmo y buena onda que ponen en cada encuentro.

El Cimar, Chune y el Tiburón, la vieja escuela de este gran club.

Imposible resistirse a esta postal.

Niño Pancho, uno de los que mas disfrutó este paseo.

Pura buen onda en estas instancias, nada de competitividad ni egos desatados.

El Alejandro un debutante en estos encuentros y uno de los que inyecta nuevas vibras al club.

Hay que tener cuidado con este parcito, si te agarran no te sueltan.

Este año los escualos establecieron que los corderos serían servidos en la cena, lo que ordena mucho el asunto, muy buena innovación.

Un poco del ambiente que se vive en la antesala de los corderos

Sopaipillas para las onces antes de ir a la cena.

Y ya se nos iba el encuentro en un abrir y cerrar de ojos.

Disfrutar del atardecer y a cerrar el encuentro con las clínicas y la cena.

La copa dle Champions, esta no se entrega sino que solamente se gana el derecho de poner una placa con el nombre del champions del año.

Está vez hubo una sola clínica a cargo del máster Felipe Yueng, una entretenida charla a cerca del freno en los carretes.

Este elemento cobra vital importancia especialmente en la pesca liviana al spinning o más en Chileno, la pesca con señuelos.

Y ya estaban listos los corderos, una verdadera delicia de la mano experta del Chune.

La actividad central, la cena de cierre a cargo de la siempre amena animación del Palomo y el tiburón.

Quisimos hacer entrega de un pequeño reconocimiento al club Escualo por la hermandad que sentimos en cómo ver nuestro deporte, el fomentar la pesca recreativa y sustentable, el cuidado del medio ambiente y por ser garantes de la herencia de pesca Chilena con este ya clásico encuentro anual.

Con el permiso del club Escualo me permito compartir este sentido homenaje a los pescadores que han partido y que no queremos dejar de agradecer el tiempo que nos regalaron en alguna playa. El abrazo fraterno a su memoria.

Este año la mayoría eran asistentes debutantes en los encuentros, incluídos algunos niños y mujeres, lo que sin lugar a dudas le da más realce al evento y marca el futuro de estas actividades, que se iniciaron con un puñados de pescadores que no conocíamos de internet nada más.

Dentro de las actividades hubo algunos premios sorpresa, el primer afortunado fue el tesorito chico, el Jorge Figueroa

En la medida que se iba pagando la cuota de inscripción se armaba el listado de asistentes, luego el viernes te entregaban una pulsera con tu nombre y el número correlativo asignado. El azar quiso que el Pino tuviera nada menos que el 69 y también salió sorteado, claro que acá se cobraron revancha los tiburones.

Este año el Palomo me soltó un poco y no hubo noticiero Escualo, pero si una serie de pequeños videos cómo este rambo muy divertido.

Ya a estas alturas el cansancio te pasa la cuenta y la noche se puso fria, de modo que a la media noche ya estábamos en la cabaña, algunos durmiendo y otros afuera con la última fogata.

Y se nos fue el encuentro, un encuentro distinto, más relajado y menos sacrificado.

Ya planificando otras actividades, eso me motiva mucho, porque si algo nos enseñó la pandemía es que no hay que dar nada por sentado, planificar el futuro pero centrarte en el siguiente paso.

Aunque se les echo mucho de menos a los ausentes, los tesoritos los suplieron muy bien, me rei mucho con ellos.

Nos levantamos temprano y entre todos en menos de una hora ya teníamos la cabaña impecable.

Generalmente almorzamos  a la salida de Vallenar, pero cómo estábamos listo al menos una hora antes que años anteriores alargamos el almuerzo hasta caldera.

La oficial de despedida.

Te vay a pararte….

Una pasadita a Huasco a comprar aceite y queso de cabra, lamentablemente el camino costero hasta bahía inglesa no está en las mejores condiciones lo que nos atraso bastante el viaje…. Todo por culpa de tesorito chico.

Ya cerca de las 2 entramos a Bahía Inglesa asombrados por las inmensas playas full arena que nos invitan a soñar con una buena jornada de pesca.

Ahí el próximo desafío, mi buen amigo Tito Varela me facilita esta cabaña para poder hacer de centro logístico para recorer la zona de bahía Inglesa o la otra alternativa es volver a realizar la copa de los picados acampando en las Salinas, esperemos concretar algo la segunda quincena de Junio.

Se van sumando las experiencias, los recuerdos y los parches, este año realmente les quedó muy bonito.

Al terminar volver a agradecer el enorme esfuerzo del club Escualo por mantener vivo este encuentro, a los amigos que nos encontramos allá un agrado volver a estrechar su mano y conversar aunque sea unos minutos y a los compañeros del club, gracias por permitir estos momentos.

 

Saludos y buena pesca para todos.

 

Mauricio Hernández Aliaga – Mecano

firma en este enlace el libro de visitas y déjanos tus comentarios



Abrir chat
¿consultas, sugerencias?
Bienvenidos, te pondrás en contacto con Mauricio Hernández - mecano